¿Qué plan tienes los lunes en la noche? Bueno, te invito a que de aquí al 25 de septiembre apartes uno para ir a ver la obra “A ti que te gusta volar”, escrita y dirigida por Luis Fernando Zubieta, que se presenta en el Teatro Helénico de la CDMX a las 8 pm.
Conocí a su mamá porque estamos en un grupo juntas.
“Bianca”, me dijo Silvia entre café y galletitas, “mi hijo Luis Fernando tuvo cáncer prácticamente de los 18 a los 28 años y no sabes la travesía”. Me quedé estupefacta. Muchas veces he pensado que lo bueno de no tener hijos es que tengo menos posibilidades de sufrir dolores tan fuertes… Y es que simplemente no me imagino a una mamá con un hijo enfermo de cáncer durante tanto tiempo.
“Mi hijo es un guerrero, lo admiro tanto”, siguió diciéndome Silvia, “¡y por supuesto que tienes que venir a ver la obra que escribió!”. Evidentemente no necesité que me lo dijera dos veces. El lunes 10 de julio llegué súper puntual al Teatro Helénico para disfrutar la primera puesta en escena de Luis Fernando Zubieta, hijo talentosísimo de mi muy querida paisana, amiga y futura influencer de Instagram, Silvia Ramos Kelly.
A TI QUE TE GUSTA VOLAR
Después de ver “A ti que te gusta volar”, admito que salí con un nudo en la garganta, no sólo por el tema en sí (la enfermedad de un hijo), sino porque honestamente no sé cómo reaccionaría yo ante un suceso así. Porque nos gusta pensar que enfrentaríamos esa realidad de manera íntegra, fuerte y ecuánime, ¿pero y si no? ¿Y si nos amargáramos? ¿Y si nos volviéramos locos? ¿Y si creyéramos que la cura está en Marte y construyéramos nuestra propia nave espacial para ir por ella?
“La verdad es que antes para mí era un poco complicado hablar de la inspiración que tuve para escribir esta obra, pero creo que el tiempo, la distancia y el verlo desde otra perspectiva ya me permiten hablar de esto con mayor tranquilidad”, me cuenta Luis Fernando en una breve entrevista que tuve la oportunidad de hacerle.
“Yo tuve Linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer en el sistema linfático) un par de veces; la primera vez a los 18 años, me dieron tratamiento y luego fui diagnosticado con una recaída a los 21, poco antes de cumplir los 22, y estuve un año sin quererme hacer nada porque la primera vez el tratamiento había sido muy poco agradable, así que estaba negado a vivir todo eso otra vez… hasta que no me quedó de otra si lo que quería era sobrevivir».
“Fue justo en ese año en el que no me quería hacer el tratamiento que surgió esta historia, es decir, la escribí hace ocho años, en 2015, y la inspiración es justamente tratar de fantasear con una solución alterna para curarme sin la necesidad de hacerme un tratamiento médico tradicional”.

El director asegura que el guión fue una especie de respuesta a lo que sucedería si seguía evitando el tratamiento. “Me di cuenta que no había otro desenlace posible más que la muerte”, dice Zubieta.
“Por otro lado, también quería escribir una historia en la que se abordara la posición del familiar del enfermo. En realidad lo que se plantea en ‘A ti que te gusta volar’ es que la ausencia del hijo pesa más que su presencia, además de que su presencia en el escenario habría sido un poco morbosa y quizá demasiado impactante. A mí lo que me interesaba era abordar, no la posición del enfermo, sino de quienes están a su alrededor y de esa manera hacerles una especie de homenaje a mis padres, quienes hicieron todo lo contrario a lo que hace el protagonista. Mis padres fueron robles, a pesar de que seguramente por dentro estaban sintiendo mucho dolor, siempre se mostraron fuertes para mí e hicieron todo lo que tenían que hacer para que su hijo, osea yo, estuviera bien”.
¿POR QUÉ ESTÁ ESTO EN MI PELÍCULA?
Como estudiante de Kabbalah, he entendido que una pregunta que conviene hacernos cuando algo no nos gusta es: ¿Por qué está esto en mi película y qué me está enseñando?
Cuando le pregunto a Luis Fernando qué le diría a los padres de un niño o adolescente enfermo de cáncer, me dice que no lo sabe, pues él no ha estado en ese lugar, mismo que, por cierto, considera incluso más doloroso que el del enfermo, quizá por la impotencia y la frustración que se experimentan al no poder sanar como por arte de magia al ser amado que atraviesa esa situación. “Lo único que siento por esas personas es admiración”, expresa.
“Sin embargo, sin afán de polemizar ni herirlos de ningún modo, a las personas que están atravesando una enfermedad les diría que revisaran su vida espiritual y emocional a fondo para que sanen esas heridas que muy probablemente sean las que su cuerpo está manifestado. Les daría también toda mi empatía y todo mi amor, y les diría que muy seguramente la enfermedad está ahí para enseñarles algo que tienen que aprender y que los hará mejores personas”.

Con la participación de los actores Fernando Memije (alternando funciones con Héctor Iván González), Abril Mayett, Tamara Vallarta y Miguel Narro, “A ti que te gusta volar” tendrá su primera temporada de 12 semanas en el Helénico, pero dependiendo del éxito, ésta podría alargarse. “Ahí está mi foco en este momento, aunque también tengo otros planes”, dice Luis Fer.
Egresado de la Maestría en Cine por la Ibero y la Licenciatura en Teatro y Actuación (con especialidad en Dirección Escénica) por la Anáhuac, Zubieta se encuentra ahora mismo en la etapa de desarrollo y financiamiento de su ópera prima, su primer largometraje llamado “Entre Libros y Vinos”, una comedia romántica con una coproducción hispano-mexicana.
“En junio fui a un mercado fílmico en las Islas Canarias, donde tuvimos oportunidad de pitchear a diversos distribuidores, productores, agentes de ventas, etc. de la industria y la verdad es que parece que se están abriendo unas puertas muy interesantes para ese proyecto”, cuenta Zubieta, quien también trae entre manos un próximo proyecto teatral. “Se llama ‘Balandra’ y quiero estrenar el próximo año, pero primero quiero que esta obra sea exitosa, ya tocará el turno a los demás proyectos», concluye el también actor.
